Turismo

Recursos Culturales, Patrimoniales e Históricos

Es de reseñar su Iglesia Parroquial, dedicada a la Conversión de San Pablo, en su portada románica se pueden apreciar dos arquivoltas lisas. En el interior destaca el llamativo artesonado de formas poligonales que cubre el presbiterio. El altar mayor es barroco y está totalmente dorado y ricamente decorado. En la hornacina superior aparece la imagen de San Pablo a punto de caer de su caballo sorprendido por la revelación del Todopoderoso. También sobresale una notable talla de San Juan.

 

 

Recursos Paisajísticos

Aceña y Río Esla

El Municipio está integrado en la Red Natura 2000. La Localidad goza de unas privilegiadas vistas panorámicas de los Valles del Tera, Polvorosa, Valverde, Cuenca del Esla y Tierra de Campos. El caudaloso Río Esla, con unos 400 metros de anchura, y una pequeña presa para su aprovechamiento hidráulico, lo hacen ideal para la práctica de la pesca y deportes náuticos. También existe variedad de fauna, tanto acuática, como de monte y gran variedad de aves que pueden ser observadas desde las preciosas orillas del Río Esla, acondicionadas para disfrutar de un día de asueto. Sus caminos son ideales para la práctica del senderismo y del ciclismo.

A orillas del Rio Esla, existe una zona acondicionada como área recreativa.

 

Gastronomía


La abundancia agrícola y ganadera, piscícola y cinegética de la mancomunidad se hace patente en la mesa. Variedad y sabor caracterizan una gastronomía en la que desataca la elaboración tradicional de las piezas de caza; los "Pichones a la rápida" o las perdices, palomas, codornices y liebres, cocinadas según las recetas transmitidas de generación en generación, son algunos de los platos que deben probarse, sin olvidar las truchas de la región, pescadas en el Órbigo o el Tera, dos de los ríos trucheros con mayor fama en las provincias de Zamora y León. Los pimientos de la zona y el queso de oveja servirán de acompañamiento perfecto. De postre, la tarta del Císter, elaborada con almendras, y la tarta Capuchina, completan la repostería artesana típica de la zona.

Bajo la mención "Vino de la Tierra", los Valles de Benavente dan un vino "de aguja", rosado, afrutado y suave, elaborado con diversas variedades de uva, destacando la Tempranillo, la Mencía y, en especial, la Prieto Picudo. La región vinícola más extensa de la provincia también ofrece tintos suaves y vinos blancos de Malvasía y Verdejo